Pasar al contenido principal
15.01.2026

Aterrizaje El acceso remoto seguro para entornos de fábrica

Proporcionar una conexión remota segura a los entornos industriales es un verdadero reto al que nos hemos enfrentado en el último año. Stefano Crespi, Responsable de Seguridad TIC del Grupo, se ha sentado con nosotros para explicarnos de qué se trata.

Proporcionar una conexión remota segura a los entornos industriales es un verdadero reto al que nos hemos enfrentado en el último año, pero en diciembre de 2025, esta característica crucial ha entrado en funcionamiento en 10 de las 17 plantas, con el objetivo para 2026 de completar la implementación en las siete plantas restantes.

Se trata de un proyecto especialmente desafiante porque ha requerido la contribución de muchos Boltonianos en todas nuestras plantas y respectivas unidades de negocio.

Stefano Crespi, Director de Seguridad TIC del Grupo, se ha sentado con nosotros para explicarnos de qué se trata.

Stefano, en términos sencillos, ¿por qué es tan importante este proyecto?

Este es un caso típico en el que hay que resolver una aparente contradicción: ¿cómo podemos hacer que el acceso remoto a nuestras fábricas sea sencillo y, al mismo tiempo, salvaguardar la seguridad de nuestros sistemas y datos? Sabemos que las herramientas de acceso remoto, por muy cómodas que sean, se encuentran entre los canales más explotados por los piratas informáticos para penetrar en las redes privadas.

Básicamente, se trata de dar a las personas un acceso seguro y controlado a nuestros dispositivos industriales. Proveedores, contratistas y personal interno pueden conectarse remotamente cuando lo necesiten, sin utilizar sistemas inseguros ni métodos de acceso incontrolados.

Esto mejora realmente la seguridad y la trazabilidad, y agiliza las operaciones diarias. También significa que podemos prestar asistencia remota a la maquinaria sin tener que enviar siempre técnicos a nuestras instalaciones. Esto nos aporta dos grandes ventajas: los problemas pueden solucionarse más rápidamente y ahorramos tiempo y dinero porque los técnicos no tienen que desplazarse siempre a la planta.

¿De dónde surgió la idea?

Surgió directamente de las plantas. Nos dijeron lo que necesitaban, muy claramente. Nuestro trabajo consistía en tomar esas necesidades y convertirlas en algo concreto encontrando la tecnología y los socios adecuados.

El objetivo era sencillo: aumentar la seguridad, pero también crear algo que realmente ayudara al negocio y facilitara la vida a la gente sobre el terreno.

Para los que no son expertos, ¿hasta qué punto es innovadora esta solución?

Es muy innovadora. Hemos aplicado la seguridad a todos los niveles. Cada empleado y proveedor tiene su propia cuenta, utilizamos autenticación multifactor, registramos las sesiones y gestionamos el acceso de los proveedores hora a hora, con aprobaciones de los directores.

Además, todo se controla de forma centralizada, por lo que siempre sabemos quién accede a nuestra infraestructura industrial y cuándo.

¿Cuál fue la parte más difícil del proyecto?

Conseguir que los proveedores estuvieran alineados fue probablemente el mayor reto. Cada proveedor tenía su propia forma de conectarse remotamente, y nosotros queríamos que todos se pasaran a una única solución, la nuestra.

Una vez que lo conseguimos, pudimos desconectar los otros métodos de acceso, lo que supuso una gran diferencia para nuestra seguridad general.

¿Hubo sorpresas por el camino?

Sí, sin duda. Como en cualquier proyecto, hubo sorpresas, pero algunas fueron muy positivas. De hecho, nos sorprendió el entusiasmo de algunos proveedores. Les gustaba la innovación que estábamos introduciendo y sentían verdadera curiosidad por ella.

Algunos incluso querían venir a nuestras instalaciones para ver la solución en acción y entender cómo la habíamos creado.

La formación fue una parte importante del proyecto, ¿verdad?

Sí, porque no se trataba sólo de una nueva herramienta, sino de un verdadero cambio en la forma de trabajar. Impartimos unas 100 horas de formación a proveedores, equipos internos y subcontratistas en todas las plantas.

Estabamos introduciendo nuevos procesos y formas más seguras y rápidas de acceder a los sistemas, por lo que era importante que todo el mundo entendiera no sólo cómo funcionaba, sino por qué lo estábamos haciendo. Una comunicación clara a todos los niveles marcó la diferencia.

Este proyecto demuestra lo mucho que se puede conseguir cuando la tecnología, la seguridad y las personas trabajan juntas. Con la solución Secure Remote Access for Factory Environments, hemos conseguido que la asistencia en fábrica sea más segura, rápida y eficaz, al tiempo que hemos reforzado la colaboración con los proveedores y los equipos de toda la empresa.

Este proyecto demuestra lo mucho que se puede conseguir cuando la tecnología, la seguridad y las personas trabajan juntas.

Esto también te puede gustar

Otras historias

Marina Nissim and Luca Alemanno smiles in front of the new Bolton Food Research & Innovation Center plaque

Bolton inaugura su primer Centro Bolton de Investigación e Innovación Alimentaria en Singapur

Claudia De Silvestri y Marta Vitrò sonríen a la cámara rodeadas de los nuevos productos de Chilly.

Chilly lanza su tienda TikTok

Se abre una lata de atún Río Mare, se saca un solo trozo de atún con un tenedor

¡Feliz cumpleaños, Rio Mare!